<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222</id><updated>2012-01-28T12:02:09.423-08:00</updated><category term='vampiro'/><category term='nanorrelato'/><category term='terror'/><category term='cuento'/><category term='doti'/><category term='desierto'/><category term='11-11-11'/><category term='microrrelato'/><category term='erótico'/><title type='text'>Letras de horror</title><subtitle type='html'>Espacio dedicado a difundir la obra del escritor argentino Luciano Doti, ganador del Premio Kapasulino a la Inspiración 2009 y del Premio Sexto Continente de Relato Erótico 2011 (Radio Nacional de España). El contenido de este blog se muestra bajo licencia creative commons.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-8461008969890047292</id><published>2012-01-28T11:12:00.000-08:00</published><updated>2012-01-28T11:19:47.151-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='terror'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='doti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Demonios Nocturnos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;                                                              Luciano S. Doti&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la madrugada, y no dormía. Estaba cansado, eso sí, pero no había podido conciliar el sueño. Llevaba intentándolo largo rato, dando vueltas en la cama, buscando una posición que facilitara su descanso. Todo era infructuoso. Dormitaba. De vez en cuando caía en un estado de sopor, para luego salir de él dando un respingo. Tenía el cuerpo tenso, especialmente el cuello. Sentía una fuerza opresora sobre el pecho, con algún que otro pinchazo en el corazón. No lograba dejar de prestar atención a cada uno de sus signos vitales; latidos, respiración...Inhalar y exhalar aire por la nariz, con la boca cerrada, lo sumía en ese estado de sopor, de ensueño. Pero allí su mente creaba visiones muy raras: serpientes, luces, figuras fantasmagóricas, etc. Al regresar al estado consciente, encendía la luz del velador junto a la cama, cuyo interruptor tenía al alcance de su mano. Entonces, su mente, en pocos segundos, recuperaba la cordura perdida en el breve lapso que había pasado en lo profundo de ese abismo nocturno. Tras ese segmento temporal de zozobra, a veces apagaba el velador, dejando nuevamente el dormitorio a oscuras. En otras ocasiones, se levantaba de la cama e iba a beber un vaso de agua. Atravesaba descalzo el pasillo y el comedor, y ya en la cocina abría la heladera desde la cual la luz interna de la misma se proyectaba sobre las paredes y el mobiliario del ambiente. Él, sensibilizado como estaba, era invadido por un absurdo temor generado por una supuesta e improbable presencia extraña en el lugar. Se dejaba caer sobre una silla e, inerte, fijaba la vista en el sitio donde supuestamente había visto esa aparición, buscando constatar que allí no hubiera nada; y, en efecto, no lo había. Luego, superado el incidente, regresaba a la cama y retomaba el intento de dormirse.&lt;br /&gt;Algunas de esas noches, tenía sueños alucinógenos en los que se encontraba a un perro, o algo parecido, para hablar con mas propiedad. Era un can negro, pequeño, y poseía un solo ojo. Sí, uno solo. Le ladraba y gruñía con furia. Exhibía su dentadura en modo desafiante, y él no lograba escapar. Enviaba desde su cerebro la orden de abandonar la escena y ponerse a salvo, pero sus piernas, agarrotadas, no le respondían. Por lo tanto, quedaba siempre a su alcance, presa de ese engendro dueño de una mandíbula provista de filosos colmillos que, con un único mordisco, sería capaz de desgarrarle la carne en jirones. Encima, ese ojo, negro en la pupila y amarillo en la cornea, lo observaba. Era como si el órgano visual del perro tuviera la facultad de hipnotizarlo y paralizarlo, dejándolo despojado de toda capacidad de reacción. Permanecía a merced de ese animal hasta que, ya sin ninguna chance de sobrevivir a su inminente ataque, despertaba dando un estertoroso salto, como emergiendo desde una profundidad que no pertenecía a este mundo; un inframundo vedado a la mayoría de los mortales y del cual él, por razón nefasta y desconocida, poseía la clave de acceso gravada en su subconsciente. El susto le duraba unos minutos. Para calmarse encendía la luz una vez más y pensaba acerca de la simbología onírica, en la posibilidad de que esa pesadilla fuera portadora de un mensaje; que fuera una advertencia.&lt;br /&gt;A la mañana, despertaba cansado, sin haber descansado lo necesario. Pese a ello, iba a su trabajo sin problemas. Una vez que se alejaba de la casa, ya nada lo perturbaba. Su día transcurría con total normalidad. Al regresar al hogar, con la noche cubriendo la ciudad, se activaba el efecto que lo atormentaba sin darle un respiro.&lt;br /&gt;Una de esas noches, probó recitar los salmos bíblicos y logró que los cristales de la ventana temblaran peculiármente. Esto lo condujo a argüir que esos fenómenos paranormales eran producidos por alguna fuerza demoníaca. Fue entonces que relacionó lo que estaba sucediendo con el templo umbanda con el que compartía la medianera. La Biblia era muy clara al condenar la idolatría desde su primer mandamiento: “No tendrás otro dios, porque Yo soy tu único Dios”.&lt;br /&gt;Buscó un bidón de nafta en la cochera, ese que guardaba por las dudas, y roció una parte del templo vecino con su contenido, después encendió un fósforo y lo lanzó sobre el combustible; todo comenzó a arder. Los bomberos llegaron cuando ya se había consumido más de la mitad de la edificación. A él se lo llevó detenido la policía sin que opusiera ninguna resistencia. Estaba seguro de haber hecho lo correcto, y confiaba en que Dios intervendría a favor de su pronto sobreseimiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-8461008969890047292?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/8461008969890047292/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=8461008969890047292' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/8461008969890047292'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/8461008969890047292'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2012/01/demonios-nocturnos-luciano-s.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-4882388141133832505</id><published>2012-01-01T13:33:00.000-08:00</published><updated>2012-01-01T13:37:23.586-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='nanorrelato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='doti'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Mundo creciente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Luciano Doti&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta es la historia de un mundo en el cual todo crecía de manera constante y proporcional, incluso sus habitantes, quienes vivían pacíficamente, sin notar ninguna diferencia entre el presente y el instante previo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-4882388141133832505?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/4882388141133832505/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=4882388141133832505' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/4882388141133832505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/4882388141133832505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2012/01/mundo-creciente-luciano-doti-esta-es-la.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-2353172748647451156</id><published>2011-12-08T12:25:00.000-08:00</published><updated>2011-12-08T12:27:38.306-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='doti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Al otro lado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;por Luciano Doti&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre estaba exultante; venía planeando esto desde hacía meses; a decir verdad, años. Había abrevado en las teorías cabalísticas que enseñan que existen varias realidades; que cada vez que uno piensa en algo, y evalúa hacerlo, lo haga o no en esta realidad, hay otra realidad en la cual eso ya se lleva a cabo. Por lo tanto, el derrotero de la vida de una persona se parece bastante a las ramas de un árbol. Uno es algo aquí, pero existe otra realidad en la cual ya es lo que quiere ser. Cuando sufrimos ante la sensación de no estar alcanzando nuestras expectativas, deberíamos consolarnos pensando que en realidad estamos añorando algo que ya tenemos al otro lado. Hay infinidad de mundos paralelos, tantos como decisiones hemos tomado en la vida; los caminos se bifurcan a diario, y nos conducen a uno de los tantos destinos que tenemos disponibles; aunque  paralelamente “otros yo” estén en esos innumerables destinos que no supimos elegir.&lt;br /&gt;El hombre soñaba con encontrar el portal que lo llevara a uno de esos mundos paralelos donde era lo que siempre había querido ser. Algunos hablaban de un espejo y cierto conjuro; recitar ese conjuro frente a un espejo y pasar al otro lado, a otra dimensión, donde fuera posible fusionarse con “otro yo” triunfante, en un mundo que pretendiera reproducir al suyo, pero de modo diferente. Ése era el día; se paró frente al espejo de su habitación y comenzó a recitar algo en un idioma inintelegible, convencido de que más allá lo esperaba su destino soñado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado por primera vez en el n.113 de la revista miNatura&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-2353172748647451156?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/2353172748647451156/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=2353172748647451156' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/2353172748647451156'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/2353172748647451156'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2011/12/al-otro-lado-por-luciano-doti-el-hombre.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-6267198567676038943</id><published>2011-11-13T06:31:00.000-08:00</published><updated>2011-11-13T06:34:15.746-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='doti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='11-11-11'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Nueva era&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Luciano Doti&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La simulación de una misión a Marte había concluido unos días antes. Era 11-11-11 y el Uno decidió que la humanidad ya se encontraba en un nivel de evolución que le permitiría comenzar una nueva era.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-6267198567676038943?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/6267198567676038943/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=6267198567676038943' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/6267198567676038943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/6267198567676038943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2011/11/nueva-era-luciano-doti-la-simulacion-de.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-6249480461923454004</id><published>2011-10-22T12:50:00.000-07:00</published><updated>2012-01-07T07:09:22.686-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='doti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desierto'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Desierto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;por Luciano Doti&lt;br /&gt;El desierto es una enorme extensión de tierra. Una superficie plana, reseca y resquebrajada que se extiende hasta la línea del horizonte; allí, donde se funden suelo y cielo, lo material y lo absoluto. El viento sopla infatigable, eterno, corrompe las rocas y sigue soplando. El polvo vuela libre, se eleva, para luego caer. Es un paisaje monótono, de cosas sin vida; para ellas el tiempo transcurre más lento; la erosión de una roca puede durar siglos, dado que la materia no se crea ni se destruye, sólo se transforma. Los únicos que alteran esa monotonía son algunos coyotes e iguanas que, sorteando cactus, atraviesan el territorio desafiando al viento. Durante el día, observo todo desde la ventana del rancho en el que estoy parando junto a Maggie. Escribo este relato mientras Febo, con su calor abrasador, castiga a todo lo que encuentra a su paso por el campo. La puesta del sol es un espectáculo único: Maggie y yo salimos afuera, y nos sentamos en silencio a contemplar como el disco de fuego se oculta en el oeste, a medida que una brisa de aire, todavía cálido, trae la oscuridad. Es ése la clase de momento en el que uno se reencuentra consigo mismo, lejos del mundanal ruido, y cerca, muy cerca, de Lo Absoluto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-6249480461923454004?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/6249480461923454004/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=6249480461923454004' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/6249480461923454004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/6249480461923454004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2011/10/desierto-por-luciano-doti-el-desierto.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-964303441915840079</id><published>2011-09-24T07:10:00.000-07:00</published><updated>2011-09-24T07:18:01.317-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El vampiro&lt;/span&gt; (leyenda urbana)&lt;br /&gt;Luciano Doti&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///D:%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;o:smarttagtype namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags" name="PersonName"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;object classid="clsid:38481807-CA0E-42D2-BF39-B33AF135CC4D" id="ieooui"&gt;&lt;/object&gt; &lt;style&gt; st1\:*{behavior:url(#ieooui) } &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;En Lomas del Mirador, hay un parque llamado Monte Dorrego; es un espacio verde con unos cuantos árboles y algunas edificaciones, entre ellas un antiguo orfanato y una capilla abandonada, que han dado lugar a algunas leyendas urbanas. Una de ellas dice que en la década de 1980 habrían aparecido algunas personas muertas por ataques, como degolladas. Pero siempre un amigo de un amigo y nadie recuerda haber visto la noticia en los medios. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Alguien afirmó haber estado paseando durante la noche por ese parque con un amigo. Luego, él y su amigo se separaron y quedaron en encontrarse más tarde, pero ese amigo nunca apareció. Faltando poco para el amanecer, se encontró a un hombre de pelo largo, le dijo que era húngaro, que se llamaba Johann y le decían Juan, que estuvo casado con una argentina ya fallecida de nombre Liliana a la cual visitaba en su tumba de &lt;st1:personname productid="la Recoleta" st="on"&gt;la Recoleta&lt;/st1:personname&gt;, y que era un vampiro; que no buscara más a su amigo porque había sido su cena, y que él agradeciera que ya había saciado su sed de sangre. Después, le prometió una señal: la mañana siguiente recibió en su buzón un anillo ensangrentado que creyó reconocer; lo llevó a la policía; la sangre era de su amigo.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Publicado por primera vez en el n· 112 de la revista miNatura.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-964303441915840079?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/964303441915840079/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=964303441915840079' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/964303441915840079'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/964303441915840079'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2011/09/el-vampiro-leyenda-urbana-luciano-doti.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-3617854587171602592</id><published>2011-08-25T07:31:00.000-07:00</published><updated>2011-08-25T07:37:40.563-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///D:%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	mso-layout-grid-align:none; 	punctuation-wrap:simple; 	text-autospace:none; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///D:%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	mso-layout-grid-align:none; 	punctuation-wrap:simple; 	text-autospace:none; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapedefaults ext="edit" spidmax="1026"&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapelayout ext="edit"&gt;   &lt;o:idmap ext="edit" data="1"&gt;  &lt;/o:shapelayout&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;                                                &lt;/span&gt;La paloma negra&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Arial;"&gt;&lt;span style=""&gt;                                                         &lt;/span&gt;Luciano Doti&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"&gt;La tarde de un lunes cualquiera, Claudio sale a caminar, recorre algunas calles, conocidas para él, y se pierde en un entramado de éstas. Luego de dar vueltas, giros y contragiros llega a una plaza. La misma está desierta, entonces se sienta en un banco y el frío comienza a helarle la sangre. Así que, decide tomar alguna bebida de alta graduación alcohólica. Casi sin pensar, se desplaza por una de las arterias de ese barrio, que no vale la pena identificar, sobre todo teniendo en cuenta lo que va a suceder después. La cuestión es que al llegar a la puerta de ese bar, del cual no tiene conocimiento previo, ingresa, se sienta en una mesa junto a la ventana y pide su espirituosa bebida; ginebra para mas precisión. Después de un rato bebiendo de a sorbos ese veneno, su cuerpo se calienta y queda en un estado de ensoñación. Unos ruidos le llaman la atención; es una paloma negra, que utiliza su pico como una herramienta para embestir insistentemente contra el vidrio de la ventana; luego se vuela, y la mente de Claudio vuela con ésta. En un instante se halla conduciendo una lancha; ahora no se trata de un entramado de calles sino de ríos, pero otra vez esta perdido. El lugar es algo así como el delta del río Paraná, sólo que los cursos que recorre se llaman Flegetone, Cocito y Aqueronte. Adelante y en lo alto, en vuelo triunfal, lo guía la paloma negra, y el la sigue detrás hasta el fin. La paloma se posa sobre una rama de ceibo en una isla, con su pico señala hacia abajo. Claudio amarra la embarcación en la orilla y salta a tierra firme, al caer sus pies se hunden&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;en el lodo; luego enciende una fogata porque el sol esta en su ocaso y la noche avanza; después se sienta bajo la atenta mirada de la paloma. Cuando la oscuridad ya le gano al día y sólo el fuego, único punto de referencia, brilla en el sitio, hace su aparición un espectro; el mismo le indica a Claudio que debe hacer una ofrenda a su líder. La ofrenda consiste en cavar un pozo y arrojar en él: primero leche y miel, después vino, y para terminar agua y harina; luego debe sacrificar a la paloma negra y ofrecer su sangre a los espectros para que se materialicen. Uno de los espectros se acerca a Claudio, éste duda durante un instante si ofrecerle o no la sangre. Finalmente extiende su brazo y el espectro bebe. Luego de materializarse habla:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"&gt;-En esta isla vagamos los insepultos, condenados a deambular por aquí eternamente hasta que alguien se apiade de nosotros -Claudio cree reconocer esa voz, pero lo deja continuar su relato sin interrumpir- Hace pocos años que abandoné el mundo en el que aún tu habitas, pero largo período paréceme a mí. Yo fui amigo tuyo en la infancia, por eso te pido que busques mis huesos en un lugar que te indicaré y les des sepultura, sólo así podré cruzar a la otra orilla y continuar mi viaje hacia el Hades.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"&gt;En la otra orilla, repite mentalmente Claudio, como un eco de la voz del espectro. Después deja por un momento a su fantasmagórico amigo y se acerca a la costa, un poco más allá divisa a una embarcación; la conduce un viejo. Una vez que Claudio está junto a él, el viejo ataviado con un andrajoso manto se apea, para que su pasajero pueda subir. Luego dice:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"&gt;-Mi nombre es Caronte, me envían para que te muestre la isla de los muertos. Esta noche te será revelada la verdad. Siempre te has preguntado por estas cosas y no hallabas el modo de averiguarlas, hoy has abierto la puerta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"&gt;El viejo comienza a remar. Claudio en silencio acepta el derrotero propuesto por ese desconocido. Cuando por fin llegan a la otra orilla, el viejo le indica que descienda con un ademán de su brazo derecho. Claudio obedece y camina hacia el interior de la isla. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"&gt;Silencio, se siente observado, ¿pero por quién? Allí no hay nadie. Nadie que sea perceptible a sus sentidos; todos ellos tan terrenales que le resultan inútiles en ese lugar. El aire es tibio. El cielo negro, decorado con pequeños brillos de metal. Está solo, pero se trata de una soledad que se siente, casi se la puede tocar. Se da cuenta que ha alcanzado un estado diferente, algo desconocido para él. Recuerda lo que le ha dicho el viejo que lo trajo hasta allí:&lt;i style=""&gt;”esta noche te será revelada la verdad”&lt;/i&gt;. El miedo del principio deja lugar a una curiosidad voraz. Se sorprende el mismo cuando se ve avanzando más. Un grupo de árboles frondosos le bloquea el panorama. Él continúa su recorrido. Ya está cerca de conocer todo, detrás de ese cordón de árboles está la verdad. Se introduce en ellos. Una rama le roza el hombro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"&gt;-Señor, se quedó dormido, tenemos que cerrar -dice el mozo del bar, palmeándole el hombro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"&gt;Claudio abona la cuenta y se va, está tan ebrio que no reconoce el camino que toma. Además, el sueño que tuvo le ha dado más confusión. No puede distinguir el sueño de lo real. Pero, ¿y si no fue un simple sueño, si se trató de un mensaje revelador? Uno se pasa la vida soñando, pero hay algunos de esos sueños que se los pueden sentir. Es una sensación como la que Claudio experimentó en la isla de los muertos, un sexto sentido que se activa por desdoblamiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"&gt;Cuando Claudio me contó esto, fuimos juntos a ese barrio que no vale la pena recordar; habíamos llegado a la conclusión de que en ese bar se hallaba la puerta hacia otra dimensión, pero, por más que dimos vueltas, giros y contragiros por ese entramado de calles, no lo pudimos hallar. En un momento, Claudio creyó reconocer el local, preguntamos, pero nos dijeron que allí jamás hubo un bar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;"&gt;Publicado por primera vez en la antología Terreno Literario, Editorial De los Cuatro Vientos. Buenos Aires, 2005.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style=";font-family:Arial;font-size:11pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right: -0.05pt; text-align: justify;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-3617854587171602592?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/3617854587171602592/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=3617854587171602592' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/3617854587171602592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/3617854587171602592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2011/08/normal-0-21-false-false-false.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-8712703915233915180</id><published>2011-07-25T09:32:00.000-07:00</published><updated>2011-08-30T10:03:46.199-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="border-collapse: collapse; color: rgb(51, 51, 51); line-height: 18px;font-family:'trebuchet ms',verdana,arial,sans-serif;font-size:13px;"  &gt;&lt;b&gt;Licantropía en el monte&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Luciano Doti&lt;br /&gt;Más de una vez, al terminar de jugar un partido de fútbol, habíamos sentido una presencia extraña en ese predio conocido como Monte Dorrego. Eso sucedía generalmente en invierno, cuando el crepúsculo llegaba temprano y la oscuridad se apoderaba pronto de todo. Los árboles daban en esas circunstancias un toque más tenebroso al paisaje, obligándonos a abandonar el lugar a paso acelerado. De posibles actividades paranormales en el Instituto Sarmiento se sabía poco a ciencia cierta, pero circulaban rumores que abundaban en detalles truculentos. Con todo, algunos elucubraban que esa edificación emanaba un poderoso halo de maldad que impregnaba la atmósfera circundante, incluidos los altos árboles que el viento mecía incansablemente.En algunas ocasiones, se habían hallado sobre el césped cuerpos de jóvenes muertos. No muchos, pero sí los suficientes como para que la leyenda urbana tomara forma; sobre todo teniendo en cuenta las laceraciones cutáneas y la carne desgarrada en jirones. La versión oficial hablaba de perros feroces vagando solos durante la noche, dogos argentinos o alguna raza inglesa. La de los vecinos, de robo de órganos para transplante; era la década del 80, y los rumores acerca de una van recorriendo las calles a la caza de niños y adolescentes eran moneda corriente; más de uno aseguraba haber sido perseguido, logrando escapar milagrosamente. También se hizo presente el mito, y se introdujo un nuevo elemento a las narraciones orales de los acontecimientos: los asesinatos habían sido cometidos con luna llena. Entonces, los perros fueron reemplazados por lobos, los cuales serían un grupo de niños del instituto, que se habrían convertido en lobisones tras ser mordidos por uno de ellos, séptimo hijo varón.Así, con la opinión pública dividida en dos, los que abonaban a la teoría del robo de órganos, y los que creían el mito del lobisón, toda Lomas del Mirador estaba atenta y dispuesta a evitar un nuevo hecho sangriento.Un sábado de luna llena fue la fecha elegida para que un grupo de niños del instituto tomara la comunión en la capilla situada dentro del predio. La ceremonia se realizó al atardecer, cuando ese astro, redondo y brillante, pendía bajo, casi al alcance de las manos; de alguna manera, era una luz que, cual péndulo de psiquiatra, desplegaba su poder hipnótico invitando a fijar la vista en ella. A los niños se los notaba raros, pero se atribuyó esa percepción al nerviosismo natural en personas que recién comienzan a vivir y se disponen a dar un paso que, a esa edad, parece tan trascendental, como es comulgar con Dios. Sin embargo, al ingerir el cuerpo de Cristo se pusieron pálidos, y tuvieron que salir afuera para tomar aire fresco. Allí, bajo el influjo selenita, empezaron a padecer convulsiones, y a hinchárseles las venas y tendones, al mismo tiempo que su cuerpo se cubría de bellos; era un ataque de licantropía, a la vista de todos. La gente huyó despavorida, excepto un grupo de hombres que, sin darles espacio para atacar, los tomó en sus brazos y los empujó dentro de la capilla, donde el sacerdote los roció con agua bendita. Los niños quedaron tirados en el piso, con la respiración agitada y el pulso acelerado; un sudor frío les cubría la frente, pero su cuerpo hervía de fiebre. El cura, sosteniendo un crucifijo frente a ellos, procedió a pronunciar un antiguo conjuro en latín: “¡Vade retro, diábolos!”.Después de eso no volvieron a repetirse los hallazgos de cuerpos sin vida, y la capilla se cerró, hasta el día de hoy que no se usa para nada.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-8712703915233915180?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/8712703915233915180/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=8712703915233915180' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/8712703915233915180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/8712703915233915180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2011/07/licantropia-en-el-monte-luciano-doti.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-8834516981726627991</id><published>2011-06-27T10:26:00.000-07:00</published><updated>2011-06-27T10:29:03.166-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;b&gt;Hombre bala&lt;/b&gt;&lt;div&gt;por Luciano Doti&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Helvetica, Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 19px; "&gt;Es curioso que hoy ya casi nadie recuerde que fue un argentino el primero en volar al espacio. A principios de la década de los 80s, todavía había muchos circos que se instalaban para deleite de los chicos, y el número del hombre bala era uno de los más esperados. Una tarde, estaba con mi familia, sentado en la platea, y vi volar a un hombre, tan argento como el mate y el dulce de leche, y no sé si mi memoria infantil me estará fallando, pero yo recuerdo que lo vi volar al espacio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-8834516981726627991?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/8834516981726627991/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=8834516981726627991' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/8834516981726627991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/8834516981726627991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2011/06/hombre-bala-por-luciano-doti-es-curioso.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-6844609088452532614</id><published>2011-05-22T11:58:00.000-07:00</published><updated>2011-05-22T12:04:59.155-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-8.1pt;tab-stops:441.0pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Arial;font-size:6;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:19px;"&gt;&lt;b&gt;Reservito&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-8.1pt;tab-stops:441.0pt"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Arial;font-size:6;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:19px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Luciano Doti&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-8.1pt;tab-stops:441.0pt"&gt;Durante primavera, la zona de costanera sur suele ser uno de los paseos más populares del domingo. Las familias y grupos de amigos concurren allí en busca del contacto con la naturaleza, que en Buenos Aires resulta muy difícil de conseguir. En ese lugar se encuentra &lt;st1:personname productid="la Reserva Ecol￳gica." st="on"&gt;la  Reserva Ecológica.&lt;/st1:personname&gt; Se trata de un predio, antiguamente bañado por las aguas del Río de &lt;st1:personname productid="la Plata" st="on"&gt;la  Plata&lt;/st1:personname&gt;, que fue ganado a dicho curso fluvial a base de relleno de escombros y tierra traída de otras partes de la ciudad. Hoy, es un área protegida, que recrea el ecosistema que hallaron los colonizadores españoles cuando arribaron allí. Consta de una gran variedad de árboles y plantas, y algunas lagunas. Unas cuantas especies animales habitan en esa franja costera, la mayoría son aves autóctonas, y también, aunque en menor numero, hay mamíferos. Estos últimos han dado origen a una leyenda muy difundida entre los visitantes que surcan los senderos de la reserva. La misma asegura que al caer el sol, un extraño animal de características mitológicas, quizás familiarizado lejanamente con el lobo, recorre errante todo el sitio en busca de carne fresca. Este tipo de leyendas produce efectos muy disímiles entre la gente. Están los que no creen, los que no saben si creer o no, pero por las dudas se van a la hora del crepúsculo, y están los que quieren quedarse para ver con sus propios ojos si existe tal ejemplar. A esos últimos, pertenecía el grupo de tres amigos que esa tarde-noche decidió permanecer allí, a la espera de que apareciera el animal conocido como: &lt;i&gt;“Reservito”.&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;Sobre la manera en que &lt;i&gt;“Reservito”&lt;/i&gt; llegó a la costa de la ciudad existen varias teorías y conjeturas, pero la más aceptada es que bajo por el Paraná, flotando en uno de esos montículos de troncos y ramas que ese río arrastra desde el litoral. A que especie pertenece es un misterio. Quienes lo han visto, lo describen como una mezcla de can y roedor, con algunos rasgos de anfibio.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-right:-8.1pt;tab-stops:441.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Al atardecer, el cielo se puso rojizo, mientras unas nubes grises se acercaban amenazantes, rodeando a la luna llena que colgaba baja, cerca de la gente que comenzaba a abandonar la reserva. Los tres amigos no le prestaron mayor atención a esa situación meteorológica. Habían planeado quedarse y averiguar todo lo que pudieran acerca de &lt;i&gt;“Reservito”&lt;/i&gt;, y no estaban dispuestos a renunciar a ese propósito por culpa de una tormenta, aun sabiendo lo torrenciales que suelen ser estas en primavera. Entonces, sin cambiar de parecer, y siguiendo al pie de la letra su plan, se escondieron en unos pastizales, con el fin de no ser advertidos por los guardias que patrullaban el predio. Junto con ellos también ocultaron sus bicicletas, acostándolas sobre la grava, que era suficiente para cubrir totalmente esos rodados. Una vez que se percataron de que eran las únicas personas en ese lugar, iniciaron la búsqueda. El pronunciado descenso de la temperatura y la oscuridad reinante, impregnaban la atmósfera con un aire tenebroso. Los muchachos decidieron separarse y, portando cada uno una linterna, encararon por cuenta propia la tarea de hallar a &lt;i&gt;“Reservito”.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-right:-8.1pt;tab-stops:441.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Ahora las nubes tapaban completamente la luz de la luna. Los caminos zigzagueantes no se diferenciaban en nada uno de otro. El silencio se imponía en todo el terreno. Hasta que Pablo, uno de los muchachos, oyó un sonido proveniente de la maleza. Apuntó su linterna hacia allí, y vio algo moverse. Bajó de su bicicleta y se internó en ese sector, para investigar de qué se trataba lo que acababa de oír. Pero dio un paso en falso.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-right:-8.1pt;tab-stops:441.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Es sabido que en la reserva los pastizales están más bajos que los caminos, y que, por lo tanto, suelen acumular agua, haciendo que se formen zonas realmente cenagosas. En pocos minutos sus piernas se enterraron en el lodo. En vano gritó pidiendo auxilio; sus amigos estaban muy lejos de ese lugar. Para colmo, los alaridos que emitió en forma desesperada, lograron alertar a &lt;i&gt;“Reservito”, e&lt;/i&gt;l cual se acercó sigiloso, dueño de una gran destreza para moverse en el lodazal; sus dedos unidos por una piel membranosa le daban esa cualidad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText" style="margin-right:-8.1pt;tab-stops:441.0pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;  &lt;/span&gt;Cuando sus amigos volvieron a ver a Pablo, éste ya no vivía. La bicicleta estaba sobre el camino, y dentro del pastizal había pedazos suyos por todas partes.&lt;i&gt;”Reservito”&lt;/i&gt; devoraba esos trozos de carne humana y, al notar que los otros dos muchachos lo observaban, intentó atacarlos. Rápido de reflejos, uno de ellos prendió fuego una rama y se la arrojó al animal. Enseguida el fuego se extendió por todo ese sector, y los dos jóvenes lograron escapar. Después llovió, y el agua caída del cielo apagó el incendio, que de otra forma hubiera reducido a cenizas al resto de la vegetación. Dicen que &lt;i&gt;“Reservito”&lt;/i&gt; sobrevivió.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-6844609088452532614?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/6844609088452532614/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=6844609088452532614' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/6844609088452532614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/6844609088452532614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2011/05/reservito.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-4809737362894617831</id><published>2011-04-13T07:50:00.000-07:00</published><updated>2011-04-13T07:53:36.816-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///D:%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-parent:""; 	margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:12.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES; 	mso-fareast-language:ES;} p.MsoBodyText, li.MsoBodyText, div.MsoBodyText 	{margin:0cm; 	margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	mso-bidi-font-size:12.0pt; 	font-family:Arial; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:ES-AR; 	mso-fareast-language:ES;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:0cm 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin:0cm; 	mso-para-margin-bottom:.0001pt; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:10.0pt; 	font-family:"Times New Roman"; 	mso-ansi-language:#0400; 	mso-fareast-language:#0400; 	mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 14pt; font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;                                          &lt;/span&gt;El viaje&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;span style=""&gt;                                               &lt;/span&gt;Luciano S. Doti&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Hacía tiempo que había dejado de hablar. Ya no tenía expectativas. Todos sus sueños habían ido quedando descartados uno tras otro. La indiferencia se los fue robando hasta que ya no le quedó ninguno. ¿Cuándo fue que se convirtió en ese despojo humano, en esa caricatura que simulaba ser un hombre pero ya no sentía? No se permitía sentir como los demás; no sólo la ilusión de un futuro mejor, sino también la desilusión por algo que no se logra; porque junto con la capacidad de ilusionarse perdió la de desilusionarse. Era una cosa. Sabía que estaba vivo porque el sol que se colaba por la ventana le molestaba en los ojos. Entonces, tenía que correr la cortina, realizar un movimiento con uno de sus brazos; todavía sus miembros le respondían a la orden del cerebro; ergo, estaba vivo. Eso era todo. El movimiento del sol desde la mañana hasta la noche era su mundo. Los diferentes tonos de luz dentro de la habitación. Las sombras más cortas o más alargadas, que proporcionaba el disco solar, le daban la noción del tiempo durante el día, en cambio el paso de las estaciones lo percibía observando el árbol junto a la ventana. ¿Cuántas veces había visto a ese árbol mudar sus hojas, y cambiar su color de verde a amarillo? Se había perdido en un viaje sin rumbo. Sabía que no iba a ninguna parte, pero en su estado actual no había dolor, tampoco placer; no siempre la existencia debe llevar implícita el sufrimiento, también puede llevar vacío, o sea: nada. Estaba tirado en la cama con los brazos extendidos formando una cruz. Miraba alternativamente el techo, la pared y el árbol junto a la ventana, y no pensaba en nada. Desde hacía mucho tiempo todo era igual. Se hallaba inmerso en un círculo vicioso; el cual repetía una y otra vez los mismos acontecimientos; esto último era una forma de decir, ya que en realidad no acontecía nada. Su existencia era bucólica hasta el hartazgo, pero de pronto algo sucedió. Mientras observaba las nubes pasajeras que el viento arrastraba, ese movimiento cinético hacía aún más evidente su condición estática, entró su madre a la habitación y le dijo:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;-Roberto, hoy van a venir tus amigos a buscarte. Anda a afeitarte así estás listo y no los hacés esperar cuando llegan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;Roberto se dirigió al baño. Antes de tomar la afeitadora se miró en el espejo. Se sintió confundido; no sabía si él era el de carne y hueso que miraba al espejo, o la imagen demacrada que se reflejaba en él, ninguno de los dos parecía tener alma; finalmente tomó la afeitadora y se rasuró. Lo hizo con movimientos mecanizados, siguiendo una rutina aprendida hacía tiempo. Al terminar se lavó la cara con agua fría, de haber estado caliente no hubiera notado la diferencia. Después se sentó en el sillón del living a esperar que llegaran sus amigos. Cuando vio al vehículo de siempre detenerse frente a la puerta de su casa, lo abordó. Pero, tras recorrer algunas cuadras, se dio cuenta de que no eran sus amigos. Así que, Roberto comenzó a gritar:”¡Socorro, me secuestran!”.El acompañante preparó una dosis de un sedante y lo inyectó. Antes de que la droga le hiciera efecto, Roberto salió corriendo del interior del vehículo. El acompañante lo persiguió detrás, lo alcanzó y forcejearon, hasta que las dos manos de Roberto se cerraron sobre el cuello del acompañante. Cuando llegó el chofer a la escena del hecho, su compañero ya no respiraba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;En el juicio que se llevó a cabo unos meses más tarde, el chofer de la ambulancia declaró que vio como el paciente que transportaban al neuropsiquiátrico mataba al enfermero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 10pt; font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;Publicado por primera vez en la antología Juntacuentos, Editorial Dunken. Buenos Aires, 2006.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial;" lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;   &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-4809737362894617831?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/4809737362894617831/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=4809737362894617831' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/4809737362894617831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/4809737362894617831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2011/04/normal-0-21-false-false-false.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-2630419041277684378</id><published>2011-03-06T11:06:00.001-08:00</published><updated>2011-03-06T11:06:39.037-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-4.05pt"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                                               &lt;/span&gt;Gusanos&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-4.05pt"&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                                            &lt;/span&gt;Luciano Doti&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-4.05pt"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt; font-family:Arial"&gt;Que cualquier carne tiene la capacidad de agusanarse es algo que sabemos todos, pero también tenemos conocimiento de que para ello debe haber una herida o un cuerpo sin vida. Existen diferentes tipos de gusanos, y no es mi intención usar estas líneas para clasificarlos; por otra parte, no sabría como hacerlo. Sólo sé que una persona puede agusanarse, que conocí a una persona que se agusanó, aunque en un primer momento no estaba herida ni muerta; he allí lo extraordinario del asunto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-4.05pt"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt; font-family:Arial"&gt;El tipo se llamaba Carlos, creo que ese era su nombre; para el caso da igual. Frecuentaba uno de esos copetines al paso del conurbano. Pendenciero él, tenía la costumbre de mirar a todos con cierto grado de altanería, de más está decir, absolutamente infundada. Tomaba una cerveza y de vez en cuando intercambiaba alguna opinión con los otros ocasionales parroquianos. Cualquier contrapunto, por insignificante que fuera, le generaba una tensión delatora de violencia contenida contra su interlocutor, que en ocasiones se aplacaba si el otro decidía hacer a un lado el incidente, por considerar absurdo el debate o devaluado a quién lo planteaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-4.05pt"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt; font-family:Arial"&gt;Una noche, estaba yo con unos amigos compartiendo una botella de tequila en la calle, cuando pasó Carlos. La botella ya casi llegaba a su fin, por lo que se imaginarán cual era nuestro estado: nos hallábamos completamente borrachos, fuera de control y hasta pendencieros. Carlos nos provocó. Se acercó a nosotros de manera arrogante. No nos pidió tomar un trago uniéndose al grupo, quiso hacerlo a lo guapo. Nos arrebató la botella. Etílicamente envalentonados, nos íbamos a las manos, hasta que uno de nosotros, de manera atinada debo reconocer ahora, sugirió hacer a un lado el incidente, dado que ya en la botella quedaba poco. De hecho, nuestros hígados le agradecerían el robo, aunque el tema no era la botella en sí, sino el ultraje; pero tratándose de Carlos, no valía la pena la molestia ya que, como quedara dicho, se trataba de un personaje devaluado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-4.05pt"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt; font-family:Arial"&gt;En el interior de la botella, flotando en el poco liquido que quedaba, había un gusano. No sé si vivo o muerto. Tampoco sé si es algo que traen todas las botellas de tequila o sólo esa en particular. De algo no tengo dudas, Carlos bebió el contenido de la misma, completo; es decir, que al terminar no quedaba líquido ni gusano.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-4.05pt"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt; font-family:Arial"&gt;Si estaba muerto, juzgo que revivió. Y se me ocurre que ya dentro del cuerpo de Carlos, el gusano comenzó a colonizar todo ese organismo, carcomiendo la carne desde adentro hacia fuera. Esos parásitos se alimentan de carroña, y a Carlos, tantos años sembrando odio y maldad, lo deben haber convertido en eso: pura carroña viviente. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-4.05pt"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt; font-family:Arial"&gt;Al principio, su enfermedad se manifestaba como una especie de sarna, en la forma de lesiones o manchas cutáneas; pero poco a poco, a paso lento aunque inclaudicable, avanzaba progresivamente. Cada vez causaba mayor repulsión frente a la gente, incluso más que antes. La última vez que lo vi, unos gusanos blancos danzaban sobre su rostro curtido e irreconocible. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-4.05pt"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt; font-family:Arial"&gt;Después de eso, no apareció más por el bar que solía frecuentar. También abandonó la pieza que alquilaba en una revenida edificación de la zona, lugar que, por esos días, fue invadido por una cantidad inusual de gusanos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-2630419041277684378?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/2630419041277684378/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=2630419041277684378' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/2630419041277684378'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/2630419041277684378'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2011/03/gusanos-luciano-doti-que-cualquier_06.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-4389953341900520248</id><published>2011-01-31T10:27:00.000-08:00</published><updated>2011-01-31T10:29:54.813-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;b&gt;Amada inmortal&lt;/b&gt;&lt;div&gt;Luciano Doti&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Helvetica, Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 19px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;Un hombre lloraba sobre la tumba de su amada. El cielo se nubló y un relámpago anunció la tormenta. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Helvetica, Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 19px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;La lluvia copiosa se mezcló con las lágrimas formando un lodazal en la tierra aún fresca. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Helvetica, Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 19px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;El hombre, cual artesano, modeló una mujer a imagen y semejanza de su amada, y al besarla en la boca le influjó el aliento vital que le faltaba. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Helvetica, Arial, Verdana, sans-serif; font-size: 13px; line-height: 19px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;Luego, el alma de su amada inmortal, que rondaba cerca, se introdujo en ese ser, y el lodo se hizo carne.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-4389953341900520248?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/4389953341900520248/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=4389953341900520248' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/4389953341900520248'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/4389953341900520248'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2011/01/amada-inmortal-luciano-doti-un-hombre.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-4353989487425075760</id><published>2010-12-27T06:56:00.000-08:00</published><updated>2011-04-27T17:46:17.785-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="  color: rgb(102, 0, 0); line-height: 18px; font-family:Arial, Tahoma, Helvetica, FreeSans, sans-serif;font-size:13px;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;&lt;b&gt;Eliminada&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;Luciano Doti&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;El hombre bebía de a sorbos un whisky. Como siempre, lo inundaba un recuerdo vago que en realidad no llegaba a ser recuerdo, ya que en ningún momento se esclarecía del todo. Tenía la certeza de que extrañaba algo. Sin embargo, una parte de él se negaba a creerlo: consideraba imposible que pudiera haber sido despojado de algo, teniendo en cuenta los altos niveles de seguridad de los que gozaba su sociedad, gracias a esos guardias que vigilaban celosamente cada lugar de la ciudad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#333333;"&gt;Un día, descubrió que la gente hablaba de una cosa llamada WikiLeaks. Supo que era un portal que difundía noticias por internet. Y él, que hasta ese momento había creído que internet era una herramienta sólo destinada al esparcimiento, descubrió que allí se revelaban secretos de Estado. En uno de los documentos leyó un nombre conocido. Ese nombre le hizo recordar eso que había quedado sepultado en su memoria: ella, y como los ideólogos de la invasión habían decidido su muerte por oponerse a su maléfico plan.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-4353989487425075760?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/4353989487425075760/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=4353989487425075760' title='11 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/4353989487425075760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/4353989487425075760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2010/12/el-hombre-bebia-de-sorbos-un-whisky.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-8270977959201709766</id><published>2010-11-18T08:54:00.000-08:00</published><updated>2010-11-18T08:59:17.339-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;           &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:14.0pt;mso-bidi-font-size: 12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;El rito&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;h1 style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Luciano Doti&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Liliana estaba en sus cuarenta y pico, pero aparentaba menos; quizás treinta y cinco. Divorciada, de clase media, porteña. Llegó sola, pero allí se encontraría con sus amigas; era jueves. Ese era el día de la semana que destinaban al esparcimiento, cena y tragos entre damas contemporáneas, tal vez aventura. Como ya se dijo, fue la primera de su grupo en llegar. Al pasar junto a la mesa en que se hallaba Diego, le dedicó una leve sonrisa, ella a él; una suerte de saludo entre desconocidos, posiblemente alentada por ese espíritu de jueves &lt;i&gt;after office&lt;/i&gt; que anidaba en su alma. Sin detenerse siguió caminando, montada en sus empinadas sandalias, hacia una mesa ubicada más adentro; Diego había elegido una junto a la ventana. Se sentó y pidió a la mesera su primer trago de la noche, Gancia. Entonces se entretuvo escrutando el salón, la decoración de las paredes, la calle que, aunque alejada, se dejaba ver en parte; y también su mirada se cruzó en algún momento con la de Diego. El aperitivo americano iba bajando de a sorbos. Liliana se percató de que entre ellos había onda, y se sintió halagada por eso. Después llegaron sus amigas, y juntas ordenaron la cena. Diego continuó bebiendo, estaba solo, no era su intención cenar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Ahora el salón estaba completo, era la hora pico, en esa noche de jueves en que los mayores de veinticinco se reúnen para confraternizar, sin sus parejas los que la tienen. El momento es una gran oportunidad para solos y solas, corazones solitarios que buscan una costa donde encallar. Diego bebía, desde la mesa donde se hallaba Liliana le llegaban algunas risas, como un eco distante. Las veía hablar entre ellas y mirar de vez en cuando hacia donde estaba él. Al terminar la cena, las amigas intentaron convencer a Liliana de que no dejara escapar esa chance.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-Dale, acercate a la mesa de él y decile si te podés sentar un momento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-No sé, voy a quedar como si estuviera regalada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-Eso no importa, tomá otro trago y andá, es tu oportunidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Liliana obedeció a sus amigas, bebió otro trago y se puso de pie; enseguida caminó hacia la mesa de Diego.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-Hola, ¿me puedo sentar un momento?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-Sí, claro, sentate.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-¿Como te llamás?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-Diego, ¿y vos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-Liliana. ¿Esperás a alguien?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-No, estoy solo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;El dialogo continuó recorriendo todos los lugares comunes habidos y por haber, una simple rutina entre dos personas del sexo opuesto que ya han dejado atrás la adolescencia y se encuentran un jueves a la noche, con unas copas de más encima, dispuestas a entablar una relación ocasional. El pragmatismo se apoderó de ambos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-¿Vamos a mi departamento?-preguntó ella, a modo de invitación-Mi hija esta con el padre, mi ex.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;-Dale, vamos-acepto él.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Liliana fue a la mesa donde aún se hallaban sus amigas a buscar su cartera y avisarles que se iba con Diego. Luego sí, la flamante pareja se marcho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;En el departamento de Liliana, bebieron café y consumaron el final del rito. Después, se asomaron al balcón; la tibia madrugada de noviembre lucía desangelada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 11.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:.9pt"&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size: 10.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-AR"&gt;Publicado por primera vez en la antología Fuga Imperceptible, Editorial Dunken. Buenos Aires, 2008.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-8270977959201709766?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/8270977959201709766/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=8270977959201709766' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/8270977959201709766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/8270977959201709766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2010/11/el-rito-luciano-doti-liliana-estaba-en.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-5418774085917806714</id><published>2010-10-15T11:41:00.000-07:00</published><updated>2010-10-15T11:43:02.941-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight:normal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                  &lt;/span&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                       &lt;/span&gt;Fantasmas del Tuyú&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Arial"&gt;&lt;span style="mso-spacerun:yes"&gt;                                                &lt;/span&gt;Luciano Doti&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:Arial"&gt;Afuera oigo el murmullo del mar que me envuelve con su música. Pese a que hace poco que resido aquí, me voy acostumbrando a su presencia. El agua verde amarronada de la costa tiene pretensiones de azul allá en el fondo. El recuerdo de la ciudad se va diluyendo, tornándose menos añoranza que grata anécdota. El viento sopla y arremolina todo lo que halla a su paso; incluido lo subjetivo, el ayer y el hoy.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:Arial"&gt;Muy cerca de la costa, de vez en cuando, unas embarcaciones se aproximan demasiado; algunas naufragan. Estamos muy cerca de la boca del embudo, la entrada al Plata. Las naves comercian con los saladeros del río-estuario. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:Arial"&gt;Tuyú viene liderando un malón de los suyos; persiguen un grupo de ñandúes, hacia la zona de Ajó. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:Arial"&gt;El cielo deviene plomizo, pesado. Amalgama de nubes cubre el cenit. El mar está bravo, lo oigo más. Las olas se quiebran en diferentes direcciones, hacen espuma, mucho viento. Vuela arena. Medanos de oro se sacuden el polvo hasta que el aguacero les cae encima.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:Arial"&gt;Tuyú se ha percatado de que se aproxima una tormenta, y se fastidia porque la anciana no fue capaz de predecirla. Fue ese maldito retrato, dice para él. El huinca que los pintó les quitó su esencia, en el retrato quedaron sus poderes; ahora vagarán por la pampa a la deriva, sin la protección de su parte mística. Con el mar tan picado no da para pescar ni una corvina, así que los ñandúes son la única opción para una comida decente. Hay que apurarse, la arena que vuela desde los medanos se les mete en los ojos. Lagrimeando, uno de los indios bolea uno de esas aves, pura zancada y aleteo estéril. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:Arial"&gt;Una carreta que se dirige a la estancia San Bernardo se detiene en el Jagüel del Medio; los caballos fueron exigidos de más para ganarle al temporal, al menos allí tendrán agua fresca.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:Arial"&gt;Ahora llueve de manera torrencial. Yo estoy adentro, los sonidos me invaden. Además, experimento la sensación de estar viviendo un no-tiempo, como si hubiera caído en una suerte de agujero negro donde todo lo acontecido se mezcla por una fuerza centrípeta. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:Arial"&gt;La oscuridad comienza a vencer su partida contra el día, prendo la hornalla y pongo la pava al fuego.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:Arial"&gt;El ñandú será su cena. Los indios comienzan a pelar el animal y hacen una fogata.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:Arial"&gt;Una nave británica se sacude en el mar embravecido. El capitán del Her Royal Highness se percata de que no lo lograrán. Por el oleaje y el fuego que se ve a lo lejos deduce que la costa está próxima. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:Arial"&gt;Me cebo un mate espumoso, su espuma me recuerda la del mar. Pienso en los marinos del Royal, buscando desesperados una madera a la cual aferrarse; nadando hacia la orilla unos, expirando otros. No hay duda de que a esta zona la habitan fantasmas; me voy acostumbrando a ellos, como a la música que llega desde el mar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:11.0pt;font-family:Arial"&gt;Publicado por primera vez en la antología "Los vuelos del tintero", Editorial Dunken. Buenos Aires, 2010. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-5418774085917806714?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/5418774085917806714/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=5418774085917806714' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/5418774085917806714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/5418774085917806714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2010/10/fantasmas-del-tuyu-luciano-doti-afuera.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-255625620463598859</id><published>2010-09-15T10:04:00.001-07:00</published><updated>2011-08-14T13:28:17.655-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;p style="font-weight: bold;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;El&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;gnomo sin tiempo&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;" &gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Luciano Doti&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;Recuerdo lo ocurrido como si hubiera sido hoy, pero no recuerdo el  momento. Es decir, me resulta imposible situarlo en algún espacio  cronológico. Todo comenzó el día en que fui, como tantas otras veces, a  bailar tango. Ésa fue la primera vez que lo percibí. Aunque me era  bastante desconocido lo reconocí. Como si ya nos hubiéramos encontrado  anteriormente. Quizás, la teoría de la reminiscencia, por la cual uno  tiene un conocimiento previo de lo que es en sí, me ayudo a tener la  convicción de que de él se trataba. El monstruo se hallaba sentado en  una mesa al costado de la pista, y podría jurar que fue él quien me  condujo hacia ella. Bailamos. Eso hicimos. No sé durante cuanto tiempo, y  otra vez tengo que detenerme aquí. Porque si algo caracteriza a esta  historia es que no tiene tiempo. Transcurrió o transcurre o transcurrirá  en un lugar. ¿Pero cuándo? El tango sonaba en el salón. Pie derecho  atrás, el pie izquierdo dibuja una ele también atrás, junto ambos pies,  avanzo uno, dos, tres, los junto nuevamente, giro abriendo el pie  derecho y junto para comenzar otra vez. Lo bello en la tierra imita a lo  bello en sí. Luego yo me senté en mi mesa y ella con el monstruo. A la  vista de todos ella estaba sola, pero para mí estaba acompañada por ese  extraño ser. Ese ser que en arcaico diálogo se debatiera si debe  considerarse un dios. Salí a caminar por una avenida que frecuente mucho  en otro tiempo. Caminé varias cuadras reflexionando sobre estos temas,  la gente pasaba al lado mío sin que yo fijara mi atención en ellos. De  vez en cuando me corría a un costado para no chocar con alguno que iba  más distraído que yo. No sé como hice para atravesar los cruces de  calle, debo haberles prestado atención inconscientemente, dado que  llegué a recorrer quince cuadras sin advertirlo. Estaba en la puerta de  un bar ya conocido por mí y entré. Pedí cerveza. Nunca tomo vino cuando  estoy solo. Me parece que un hombre solo tomando vino en un bar da una  imagen de borracho, en cambio con la cerveza disimula más. Así es que,  una vez disimulada mi imagen, me dispuse a tomar la cerveza y mirar por  la ventana. Cuando uno se deja llevar por los pensamientos no existe el  tiempo. Es como en un sueño, el pasado siempre vuelve como un flashback.  Es el pensamiento consciente el que nos hace esclavos de ese tirano que  gobierna nuestras vidas. En el mundo onírico el tiempo es una dimensión  desconocida. El presente es un puente en el espacio, si imaginamos la  vida como una línea recta, hacia atrás se extiende el pasado y hacia  delante el futuro. El pasado son los recuerdos y el futuro es una  ilusión. Entonces, mientras el presente es algo palpable que dura un  instante, el pasado y el futuro sólo existen en la mente. Hasta aquí  seguí un orden lógico. ¿Pero qué hay si dejo de lado esa lógica?  Considerando la vida como un plano, ya no como una línea recta, sino  como un plano que se extiende hacia todos lados; nos encontramos con que  el presente sigue siendo un punto, un instante, pero para el resto del  tiempo se abren un montón de posibilidades.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El monstruo sigue  junto a ella, trata de ser simpático conmigo, y ahora que recuerdo,  quizás, ya lo intento otras veces. Sí, consigo recordarlo, fue en el  pasado, pero yo ahora tengo más experiencia. Parece decidido y espera.  ¿Cuánto tiempo? No sé cuanto tiempo. No hay tiempo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Estoy sentado  en un bar, acabo de caminar quince cuadras, tomo cerveza, la bebo de a  sorbos mientras reflexiono, después termino mi cerveza, pago la  consumición y me voy. Sigo avanzando por la avenida, en un momento dado,  cualquiera, doblo en una esquina, y cuando me doy cuenta, estoy en un  laberinto. No sé como llegué a este entramado de calles. Me encuentro  con personas que ya conozco. En realidad pasan junto a mí, pero no me  reconocen, no me ven. A medida que avanzo voy recordando sucesos  acaecidos años atrás. De pronto algo se aclara para mí: este laberinto  reproduce lo que hay en mi mente; todo lo que almacené en mi vida está  aquí. Avanzo, nada me detiene, es un viaje al interior de mí ser. En un  momento llego a mi límite, más allá comienza el laberinto de ella. En  ese límite está el monstruo, entonces los pies se me traban. No puedo  avanzar más. Me siento y espero.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sigo sentado en mi mesa. Miro la  pista de baile. Está atestada de gente y siguen llegando más. Las  parejas van dibujando círculos de fuego en el piso del salón. Bebo un  trago de cerveza. Mientras lo bebo miro por encima del vaso y observo,  entre luces y sombras, esa mesa. Tras esa acción bajo el vaso, y junto  con él también desciende mi mirada para quedarse en la pista. Me levanto  de la mesa, subo la escalera, que es extensa y no tiene rellano, me  dispongo a entrar en el baño, empujo la puerta y me introduzco en él. Me  dirijo a uno de los mingitorios, orino, oigo que dos personas dicen  algo de un faso, algo normal en el baño de un boliche, aunque sea de  tango; cuando termino, cierro la cremallera de mi pantalón, voy al  lavatorio, lavo mis manos, tomo una toalla descartable y me seco las  manos; luego desecho la toalla en un cesto y me conduzco a la puerta de  salida. Antes de salir me aseguro que mi bragueta este bien cerrada.  Después bajo la escalera, camino hasta mi mesa, me siento y bebo otro  trago de cerveza; fondo blanco. El monstruo sigue inmutable junto a  ella, me fugo por otro camino del laberinto, en vano, todos los caminos  me llevan a él. No hay salida, me resulta imposible atravesar esa línea;  el limite entre mi sector y el de ella. En medio de ambos se erige  enhiesto, cual obelisco enla Plaza de la República. Éste se encuentra  sobre un estrado, impone respeto con su magna presencia, bloquea mi  camino autoritariamente, como si dueño de mi destino fuese. Continúo en  el salón, afuera la ciudad duerme ajena a todos estos acontecimientos.  Son las 4 AM, la hora en que no se sabe si es tarde e la noche o  temprano a la mañana. Mientras duermen muchos estarán creando sus  propios monstruos. Es así, los hombres hemos creado seres sobrenaturales  de nuestros miedos. Hace siglos nació la mitología, los dioses paganos,  luego las religiones. Pero todo es un refugio para depositar allí  nuestros temores. El monstruo no existe, es un gnomo, no tiene entidad.  Lo sé, no lo sabía antes pero lo sé ahora. Entonces ya no hay motivo  para no avanzar. Frente a mí esta ella, tengo que atravesar toda la  pista para llegar ahí. Avanzo por el laberinto, paso por el mismo sitio  en el que hace un instante, al menos a mí me pareció un instante, se  erigía el monstruo. No hay nada, solo, dueño del lugar, camino a mis  anchas por el sitio. Ya estoy en el otro sector, paso por un costado de  la pista, llego a su mesa, la saco a bailar, al rededor nuestro el resto  de las personas forman un círculo, nosotros ocupamos el centro;  giramos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un símbolo, lo que creí un monstruo es un símbolo.  Representa un sentimiento. Primero tratamos de huir, pero después nos  atrae. Ya no podemos escapar, cuando uno está compenetrado no puede  dejarse a sí mismo. A veces, las menos, puede durar su hechizo toda la  vida; otras, las más, se termina antes. Pero mientras dura no hay  voluntad de escapar, el tiempo pasa sin ser percibido; no hay tiempo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Publicado por primera vez en la antología Homenaje a Oliverio Girondo. Editorial De los Cuatro Vientos. Buenos Aires, 2003.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:10pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-255625620463598859?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/255625620463598859/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=255625620463598859' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/255625620463598859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/255625620463598859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2010/09/el-gnomo-sin-tiempo-luciano-doti.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-4256512728809065897</id><published>2010-08-08T13:16:00.000-07:00</published><updated>2010-08-08T13:22:42.561-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:arial;font-size:6;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:21px;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:arial;font-size:6;"&gt;&lt;b&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:6;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" font-weight: normal;font-size:21px;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:6;"&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:16.0pt;mso-bidi- font-family:Arial;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span&gt;                                          &lt;/span&gt;&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;    &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Vacío&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:14.0pt;mso-bidi- font-family:Arial;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;                                                   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Luciano Doti&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:16.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;                           &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;mso-bidi-font-family:Arial;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Arial;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Arial;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;La noche es el territorio de la libertad, una dimensión donde reina el libre albedrío. El silencio, un agujero negro en la oscuridad. Noche silenciosa, sólo el viento sopla en la ventana haciendo vibrar los vidrios de la misma. El viento suele ser un invitado habitual en este horario, o quizás también lo sea durante el día, es sólo que durante la noche es cuando prestamos más atención a estos sonidos. Sonidos que cuando niño nos resultaban aterradores, pero luego en la adolescencia se convirtieron en compañeros indivorciables de nuestras veladas. Compañeros de nuestros sueños despiertos, de nuestra ansiedad y desolación. A mí me resulta imposible imaginarme mi vida sin estos nocturnos desvaríos, sin la literatura que brota de lo profundo de la noche como torrente de agua que viene a regar un desierto. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Arial;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Vacío, en la noche se siente el vacío, en la calma que se apodera de todo y que se encuentra en todo. El escritor esta al acecho. Va desgranando de su mente las letras que darán forma a su nueva creación. La hoja se va colmando de caracteres que germinan cual semillas, entonces el vacío ya no es tan vacío y el desierto luce un poco menos desierto. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Arial;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;¡Mentira!, es sólo un truco del artista, que ha hecho ver algo donde no hay nada. Se evapora la ilusión por su condición evanescente, y donde parecía haber algo, ahora ha quedado un hueco donde se desarrolla un pensamiento. El caos diurno aguarda, vendrá del Este, mañana volverá la rutina. ¡Prisionero! ¡Atrapado en lo cotidiano! ¿Cuándo escapare de este estadío? Por suerte aún es de noche, y la luna me da libertad. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Arial;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Al correr la cortina la luz de neón se filtra a través de la persiana americana. Quedan algunas horas antes de que el día le gane a la noche. ¿Y qué es la noche? Es uno sobre la cama escribiendo sobre un cuaderno. Son las horas consumidas sin apuro con la tele como único testigo y el volumen bajito para que no nos delate; para que los otros habitantes de la casa no se enteren que allí hay alguien que no duerme, que hace un culto del insomnio, que disfruta cada segundo de ese territorio, quizás el único que los hombres hemos sabido conquistar para nosotros. Es el horario que escapa al castigo divino de trabajar para ganarse el pan con el sudor de la frente. En la noche la manzana puede ser mordida sin culpas y sin reprimendas. Si no hay culpa no hay reprimenda, ya que esta última es sólo un estado de la mente a raíz de lo que hemos aprendido en la vida. Todo queda almacenado en la mente, aun cuando no pensamos en algo, ese algo forma parte de nuestra estructura mental y no nos abandona; a menos que uno se entregue a la libertad del arte y el sueño. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Arial;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;Hay una lombriz que cuando cae el sol se convierte en serpiente, y un gato que, bajo el influjo de la luna, se vuelve tigre. Son los desvaríos de un mismo ser. Andan por el jardín, parece que durante la noche alcanzan su mayor potencial; sino como se explica semejante transformación, de dos animales tan inofensivos en otros tan salvajes. No deja de llamarme la atención como desafían el peligro sin detenerse, son dignos de admiración. Fuertes, ágiles, tienen la contextura física de los seres que son libres, que no se detienen a pensar en esto o aquello. Sin esos prejuicios éticos y morales que aprendemos durante el día y nos oprimen. Entonces, la noche es un proceso de desaprendizaje, una ceremonia donde se rinde culto a la libertad. Uno es uno mismo sin presiones de ningún tipo, sin distinciones de jerarquías o clases sociales, porque estamos solos con nosotros mismos. Se trata de ser como los animales salvajes, sólo existen, la mente no les pesa, tienen su propio nirvana. Una vez que uno ha desaprendido todo lo que molesta, queda un espacio vacío, que se llena con lo que nosotros queremos. Eso dura lo que dura la noche. Cuando el sol comienza a despuntar, el tigre vuelve a ser gato, y la serpiente, ya como lombriz, se escabulle bajo la tierra en una actitud cobarde, justo en el mismo momento en que el escritor deja de soñar.&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt;mso-bidi- font-family:Arial;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-3.0cm"&gt;&lt;span style="font-size:12.0pt; mso-bidi-font-family:Arial;mso-bidi-Times New Roman&amp;quot;font-family:&amp;quot;;font-size:10.0pt;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-78.05pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-4256512728809065897?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/4256512728809065897/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=4256512728809065897' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/4256512728809065897'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/4256512728809065897'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2010/08/vacio-luciano-doti-la-noche-es-el.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-9205199233705730450</id><published>2010-06-30T08:11:00.000-07:00</published><updated>2010-06-30T08:47:42.736-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; "&gt;&lt;span id="internal-source-marker_0.30945717729628086" style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: bold; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;Pizarro, el vampiro&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;Luciano Doti&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;Conforme avanzaba por esos países vírgenes de presencia aria, su corazón se iba convenciendo de que su destino lo llamaba; de que un futuro grandioso y diferente a todo lo que hubiera imaginado hasta entonces lo aguardaba tras esas montañas. Por eso no dudó en invertir sus haciendas en la aventura, porque estaba convencido de que nada de lo que pudiera pasar sería contrario a lo que tenía que pasar. Enfrentaría lo que tuviera que enfrentar, y moriría cuando tuviera que morir. O no, quizás no moriría nunca. Éste era un pensamiento omnipotente, excesivamente pretencioso, pero el aire del lugar le había proporcionado un influjo vital tan poderoso, que la idea le parecia posible. Nada lo detendría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;Al ver que se trataba de un imperio lo que se abocaba a conquistar ordenó preparar todo meticulosamente, con la precisión que tal tarea requería, pero sin miedo; algo en su interior le decía que triunfarían, dado que ese adelantado lo lideraba él, y él vencería.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;Las leyendas de Europa central sobre las maneras de convertirse en vampiro invocan una que se ajusta sobradamente a este caso: un hombre que en vida cometió gran cantidad de asesinatos, segando vidas inocentes, y que luego el mismo muere violentamente, está llamado a convertirse en un no muerto. No siempre, pero sí son altas sus posibilidades. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;Francisco Pizarro había nacido en un hogar de clase media de la época, pero como hijo natural de un hidalgo; o sea de concepción pecaminosa según las estrictas normas católicas de entonces. Sin embargo, logró ingresar en la Armada española y obtener una posición, en parte ayudado por su primo segundo, Hernán Cortés, conquistador de México.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;Divide y reinarás, dice un refrán latino, y Pizarro se enfrentó a la facción incaica de Atahualpa, el Inca, con la ayuda de uno de los hermanos de éste. Luego pagó ese favor contrayendo matrimonio con una de sus hijas, a la cual cristianizaron bajo el nombre de Inés. Pero el cristianismo nunca fue total, si aún hoy no lo es del todo en Sudamérica, mucho menos lo era en el siglo XVI. En secreto, Pizarro bebió sangre de sus enemigos para fortalecerce, lo hizo al mismo tiempo que invocaba la protección de dioses andinos, pretendiendo que por estar en su geográfia estos lo ayudaran. Habrá sido con la ayuda de esos dioses, o no; pero logró consolidar su poder en el antiguo imperio del Tawantinsuyo. En público se aseguraba que la Fe católica no tuviera competencia; en privado, su esposa Inés lo sumergía en un bacanal de lujuria y paganismo. Ese sincretismo cristiano-pagano fue su perdición o su ascención a otro estadío.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;A los rituales andinos y la lujuria desenfrenada se sumó la codicia. Almagro, uno de sus oficiales, quizo su tajada, desmesurada a su criterio. Pizarro no estaba dispuesto a  compartir tamaña porción del botín con un hombre rudo y analfabeto. Se enfrentarón y triunfó Pizarro; su instinto no fallaba, se había vuelto imbatible. Esa noche, mientras celebraba la victoria, Pizarro no dudó cuando la idea de tornarse inmortal le atravesó una vez más la mente. No lo entendió así el hijo de Almagro, que reagrupó las tropas de su padre y terminó dándole "muerte" al líder, con una estocada en el cuello.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;Pizarro no se había equivocado cuando juzgó que la muerte verdadera no podría alcanzarlo. Había nacido fuera de las normas eclesiales y practicado el paganismo, había derramado la sangre de mucha gente inocente y había "muerto" como humano de manera violenta. Su alma no se elevó, y su corazón siguió latiendo lentamente, con el ritmo cansino de un cuerpo que está condenado a penar por el mundo, vagando en busca de esa sangre que ya no derramaría, sino que bebería hasta la última gota.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: Arial; color: rgb(0, 0, 0); background-color: transparent; font-weight: normal; font-style: normal; text-decoration: none; vertical-align: baseline; white-space: pre-wrap; "&gt;A partir de entonces, la tradición oral lo relata en diferentes partes de América: la Buenos Aires de Rosas, la Nueva Orleans decimonónica tardía y quién sabe dónde más... Ninguna de esas leyendas narra su muerte definitiva.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-9205199233705730450?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/9205199233705730450/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=9205199233705730450' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/9205199233705730450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/9205199233705730450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2010/06/pizarro-el-vampiro-luciano-doti.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-3884807491924846564</id><published>2010-05-15T12:11:00.001-07:00</published><updated>2012-01-12T06:35:31.862-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='microrrelato'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='doti'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Arial;"&gt;La conversión&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: normal;"&gt;por&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Luciano S. Doti&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span  lang="ES-AR" style="font-family:Arial;"&gt;&lt;o:p&gt; Anoche salí con la chica que conocí por chat. Terminamos en su hogar, una vieja casona “okupada”. En el fragor del encuentro, ella me dio un fuerte beso en el cuello que me dejó marca. Hoy, noté que el sol me hace doler los ojos y arder la piel. Intento verme en el espejo, pero no me reflejo en él.&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Arial,Helvetica,sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'Lucida Grande',sans-serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="line-height: 21px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-3884807491924846564?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/3884807491924846564/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=3884807491924846564' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/3884807491924846564'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/3884807491924846564'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2010/05/la-conversion-por-luciano-s.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-8901234900800746314</id><published>2010-05-05T12:36:00.000-07:00</published><updated>2010-05-05T12:39:10.244-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;h1&gt;Directo al cerebro&lt;/h1&gt;&lt;h1&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px; font-weight: normal; "&gt;Luciano Doti&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;h1&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px; font-weight: normal; "&gt;Cuando mi amigo estadounidense me contó esta historia mi primera reacción fue un escepticismo mayúsculo. Es cierto que la ciencia avanza a pasos agigantados, y mucho más en el país que constituye la mayor potencia mundial. Pero esa no era razón suficiente como para considerar que fuese posible dominar la mente de las personas mediante un virus creado en un laboratorio.”¿Qué sabes de armas biológicas?”, me preguntó sin darme tiempo a digerir lo que acababa de oír. Le comente todo lo que sabía, lo poco que sabía. Que son armas elaboradas para infectar a la población con virus como el ébola o la viruela, y que de caer en manos de organizaciones terroristas pondrían en riesgo la salud de la gente y, obviamente, el orden mundial imperante en la actualidad. Esa era toda la información que manejaba hasta el instante en que el me contó acerca del virus de dominación cerebral inducida. La existencia de este último es lo que mi natural tendencia al raciocinio me impedía asimilar. Por que una cosa era aceptar que gente mala, terroristas, pudieran querer sembrar el caos utilizando la cepa viral de enfermedades ya extinguidas en la mayor parte del mundo, y otra cosa, muy diferente, era creer que un laboratorio hubiese desarrollado un virus hasta ese momento inexistente en el mundo y, aun peor, detrás de este proyecto no había terroristas sino grandes corporaciones que utilizarían el posible éxito de ese emprendimiento para dominar a la población, induciéndola a votar y a consumir todo lo que determinados programas televisivos le ordenara. Para ello tenían un equipo de publicistas sin escrúpulos, los cuales se especializaban en mensajes subliminales. Los mismos consisten en una serie de conceptos que ingresan visual o auditivamente a la parte inconsciente del cerebro del televidente y luego pasan a la parte consciente, creando en la mente de éste la sensación artificial de que ese concepto nació de su propio pensamiento y no de un estímulo externo. El resto es muy simple, los cerebros poblados por esos virus de dominación cerebral inducida (VDCI) no tardarían en ceder ante dicha sugerencia. Ahora bien, ¿de qué manera se colonizarían esos cerebros? Aquí viene lo disparatado del asunto. Durante los últimos años los implantes mamarios se han ido incrementando notablemente; se calcula que en EEUU 3 millones de mujeres ya los tienen. También sabemos que los mismos muchas veces son factibles de filtraciones; una pequeña rotura en la bolsa contenedora libera el fluido dejándolo en contacto con la sangre. Luego la sangre circula por todo el cuerpo, irrigando la totalidad de los órganos, incluido el cerebro. Conocedores de esta situación, estas corporaciones a las cuales les interesa dominar a la población, habrían invertido en empresas fabricantes de estos implantes, introduciendo en el interior de los mismos el omnipotente VDCI. De manera que en pocos años millones de mujeres estadounidenses serian “inducibles” para estas corporaciones. Más teniendo en cuenta que en ese país aproximadamente mil mujeres se colocan implantes diariamente, eso sin contar los que se realizan en el exterior. Por último no debemos ignorar que la mayoría de estas damas son blancas, de clase media hacia arriba y residentes en las principales ciudades del país, es decir pertenecen a la clase dirigente estadounidense. Son profesionales, empresarias, madres, esposas...no seria prudente subestimar la influencia que tienen sobre la sociedad.&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Tras oír ese pormenorizado informe había quedado atónito mirando a Paul, mi amigo estadounidense, a la espera de que éste me dijera algo más, algo que doblegara mi escepticismo. Sin embargo, Paul no agregó nada más. Simplemente se limitó a permanecer sentado frente a mí, y bebió otro sorbo de su cerveza. A mí se me cruzaban mil hipótesis por la cabeza; si esta gente conseguía su cometido en EEUU, no pasaría mucho tiempo hasta que extendieran esa influencia al resto del mundo; incluido mi país, &lt;st1:personname productid="la Argentina. Pese" st="on"&gt;la Argentina. Pese&lt;/st1:personname&gt; a lo absurdo que me había resultado oír esa teoría al principio, comenzaba a tomarla en serio. Quedaríamos a merced de un grupo de inescrupulosos empresarios. Ahora que lo sabíamos debíamos actuar rápido, para impedir que este perverso plan siguiera su curso.”Hay que advertir a las mujeres sobre esto”, le propuse a Paul. El continuó inmutable frente a mí, bebió un sorbo más de cerveza y luego me respondió. ”Algunas ya lo saben, pero no pueden aparecer diciendo esto públicamente porque las tomarían por locas. Nadie les creería. ” ”Entonces no hacen nada”, acoté resignado.”Usan la excusa del cáncer de mama, pero no esta funcionando; cada vez hay mas estudios que echan por tierra la relación entre el cáncer y los implantes”.”¿Y entonces?”.”Y entonces nada. No se puede evitar lo inevitable, así que, para que luchar. La vida puede estar llena de paz cuando dejas de nadar contra la corriente. Después de todo, no están tan mal, las rubias y pelirrojas con el busto grande...”, dijo Paul, y miró en dirección a una mesa cercana a la nuestra. En efecto, había dos mujeres, una rubia, pelirroja la otra, con sendos implantes mamarios. Notaron que las mirábamos y sonrieron, fue allí, en ese momento, que lo entendí. ¿Para qué luchar, para qué nadar contra la corriente, si la suerte del mundo ya esta echada? Y después de todo, lo que nos depara el futuro, no es tan malo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoBodyText"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-right:-3.0cm"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-AR" style="font-size:14.0pt;mso-bidi-font-size:12.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language: ES-AR"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-8901234900800746314?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/8901234900800746314/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=8901234900800746314' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/8901234900800746314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/8901234900800746314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2010/05/directo-al-cerebro-luciano-doti-cuando.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-1523674438063449752</id><published>2010-04-03T12:07:00.000-07:00</published><updated>2010-04-03T12:08:14.906-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Demonios Nocturnos&lt;br /&gt;                                                              Luciano S. Doti&lt;br /&gt;Era la madrugada, y no dormía. Estaba cansado, eso sí, pero no había podido conciliar el sueño. Llevaba intentándolo largo rato, dando vueltas en la cama, buscando una posición que facilitara su descanso. Todo era infructuoso. Dormitaba. De vez en cuando caía en un estado de sopor, para luego salir de él dando un respingo. Tenía el cuerpo tenso, especialmente el cuello. Sentía una fuerza opresora sobre el pecho, con algún que otro pinchazo en el corazón. No lograba dejar de prestar atención a cada uno de sus signos vitales; latidos, respiración...Inhalar y exhalar aire por la nariz, con la boca cerrada, lo sumía en ese estado de sopor, de ensueño. Pero allí su mente creaba visiones muy raras: serpientes, luces, figuras fantasmagóricas, etc. Al regresar al estado consciente, encendía la luz del velador junto a la cama, cuyo interruptor tenía al alcance de su mano. Entonces, su mente, en pocos segundos, recuperaba la cordura perdida en el breve lapso que había pasado en lo profundo de ese abismo nocturno. Tras ese segmento temporal de zozobra, a veces volvía a apagar el velador, dejando nuevamente el dormitorio a oscuras. En otras ocasiones, se levantaba de la cama e iba a beber un vaso de agua. Atravesaba descalzo el pasillo y el comedor, y ya en la cocina abría la heladera desde la cual la luz interna de la misma se proyectaba sobre las paredes y el mobiliario del ambiente. Él, sensibilizado como estaba, era invadido por un absurdo temor generado por una supuesta e improbable presencia extraña en el lugar. Se dejaba caer sobre una silla e, inerte, fijaba la vista en el sitio donde supuestamente había visto esa aparición, buscando constatar que allí no hubiera nada; y, en efecto, no lo había. Luego, superado el incidente, regresaba a la cama y retomaba el intento de dormirse.&lt;br /&gt;Algunas de esas noches, tenía sueños alucinógenos en los que se encontraba a un perro, o algo parecido, para hablar con mas propiedad. Era un can negro, pequeño, y poseía un solo ojo. Sí, uno solo. Le ladraba y gruñía con furia. Exhibía su dentadura en modo desafiante, y él no lograba escapar. Enviaba desde su cerebro la orden de abandonar la escena y ponerse a salvo, pero sus piernas, agarrotadas, no le respondían. Por lo tanto, quedaba siempre a su alcance, presa de ese engendro dueño de una mandíbula provista de filosos colmillos que, con un único mordisco, sería capaz de desgarrarle la carne en jirones. Encima, ese ojo, negro en la pupila y amarillo en la cornea, lo observaba. Era como si el órgano visual del perro tuviera la facultad de hipnotizarlo y paralizarlo, dejándolo despojado de toda capacidad de reacción. Permanecía a merced de ese animal hasta que, ya sin ninguna chance de sobrevivir a su inminente ataque, despertaba dando un estertoroso salto, como emergiendo desde una profundidad que no pertenecía a este mundo; un inframundo vedado a la mayoría de los mortales y del cual él, por razón nefasta y desconocida, poseía la clave de acceso gravada en su subconsciente. El susto le duraba unos minutos. Para calmarse encendía la luz una vez más y pensaba acerca de la simbología onírica, en la posibilidad de que esa pesadilla fuera portadora de un mensaje; que fuera una advertencia.&lt;br /&gt;A la mañana, despertaba cansado, sin haber descansado lo necesario. Pese a ello, iba a su trabajo sin problemas. Una vez que se alejaba de la casa, ya nada lo perturbaba. Su día transcurría con total normalidad. Al regresar al hogar, con la noche cubriendo la ciudad, se activaba el efecto que lo atormentaba sin darle un respiro.&lt;br /&gt;Una de esas noches, probó recitar los salmos bíblicos y logró que los cristales de la ventana temblaran peculiarmente. Esto lo condujo a argüir que esos fenómenos paranormales eran producidos por alguna fuerza demoníaca. Fue entonces que relacionó lo que estaba sucediendo con el templo umbanda con el que compartía la medianera. La Biblia era muy clara al condenar la idolatría desde su primer mandamiento: “No tendrás otro dios, porque Yo soy tu único Dios”.&lt;br /&gt;Buscó un bidón de nafta en la cochera, ese que guardaba por las dudas, y roció una parte del templo vecino con su contenido, después encendió un fósforo y lo lanzó sobre el combustible; todo comenzó a arder. Los bomberos llegaron cuando ya se había consumido más de la mitad de la edificación. A él se lo llevó detenido la policía sin que opusiera ninguna resistencia. Estaba seguro de haber hecho lo correcto, y confiaba en que Dios intervendría a favor de su pronto sobreseimiento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-1523674438063449752?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/1523674438063449752/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=1523674438063449752' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/1523674438063449752'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/1523674438063449752'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2010/04/demonios-nocturnos-luciano-s_03.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-13958222.post-406749196362488918</id><published>2007-06-30T13:03:00.000-07:00</published><updated>2012-01-28T12:02:09.431-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vampiro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='erótico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='doti'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;El abusador del oeste&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;por Luciano Doti        &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue una tarde de abril a eso de las seis, justo al caer el sol. Luis subió a su auto, manejó hasta el centro comercial en Ciudadela, estacionó y entró como uno más al área de compras, sin llamar la atención. Recorrió las góndolas en busca de lo que necesitaba, cuando lo encontró no le perdió pisada; era una mujer de unos veintiocho o treinta años. Manteniendo la discreción, la siguió al patio de comidas.&lt;br /&gt;Cuando la joven salió hacia el estacionamiento, Luis continuó detrás suyo. Ya era de noche y el sector en que ella había dejado el auto estaba poco iluminado. Escuchó el eco de unos pasos. Un segundo después, Luis la tomó en sus brazos, la obligó a subirse la minifalda y bajarse la ropa interior. La tenía contra el rodado y la amenazaba con un cuchillo para que no grite. Luego se arrodilló, colocó su cabeza entre las piernas de ella y bebió la menstruación. Su instinto no había fallado; para Luis era fácil saber cuando una mujer tenía la regla y así obtener de ella la sangre que él necesitaba. Una vez que concluyó, subió a su auto y se alejó ráudamente. La mujer quedó tan shockeada que asistió a la fuga de su bejador sin emitir palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la policía tuvo el caso en sus manos, no le dio demasiada importancia. Después de todo ni siquiera podía considerarse eso una violación, apenas abuso deshonesto, y la ola de delitos que abatía por esos días al conurbano bonaerense, una gran parte de ellos con víctimas fatales, requería la mayor atención de los agentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La semana siguiente se repitió un caso bastante parecido, pero esta vez se trataba de una adolescente de dieciséis años que volvía del colegio. La chica cursaba cuarto año en un colegio católico de Ramos Mejia, localidad lindante con Ciudadela, por lo que la policía no dudo en relacionar ambos casos; sobre todo después de que la víctima confesó con vergüenza, y conmocionada hasta el llanto, que su abusador le había practicado sexo oral, y que justo ese día ella tenía la menstruación. Fue así que el caso tomó notoriedad. Los diarios más sensacionalistas llegaron a dedicarle dos paginas al ”abusador de el oeste”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Néstor era un muchacho muy sugestionable, con poca personalidad, de carácter pusilánime e irresoluto, leyó la nota en el diario y lo invadió un impulso por hacer lo mismo. La idea de forzar una mujer a desvestirse y beber su flujo menstrual le resultaba interesante. Siempre había tenido mucho interés por las historias de vampiros y ahora sentía que era su momento.&lt;br /&gt;Esa noche, Néstor tomó alguna cerveza de más, abonó la cuenta al mozo y al levantarse se sintió un poco mareado. Salió del local con paso enclenque, pero sin perder el equilibrio; no era la primera vez que se pasaba de copas. Cuando estuvo afuera, decidió que volvería a su casa caminando; eso lo ayudaría a sentirse mejor. Hubo unos jóvenes, de esos que están en las veredas de los maxiquioscos, que se acercaron para pedirle una moneda, Néstor no quería problemas, así que metió las manos en sus bolsillos y extrajo veinticinco centavos para ellos. Los muchachos no parecían conformes con la magra recompensa, pero igual agradecieron. Un poco más adelante, vio a una mujer que bajó del colectivo, iba sola, vestida con un jean y una remera de lycra. Debido al frío que había empezado a hacer a esa hora, llevaba una marcha apresurada; por eso no advirtió cuando Néstor la siguió detrás, abandonando la avenida e internándose en ese barrio poco iluminado. La  dama se pavoneaba con un andar que cautivaba a su perseguidor. El jean era ajustado, tanto como para que la mínima ropa interior se marcara, dejando como dibujado un trasero muy bien formado. Néstor tuvo una erección que le hizo olvidar la borrachera, miró para todos lados y cuando creyó estar seguro de que no había nadie, puso sus manos sobre el cuerpo de la mujer. Ella gritó, y se escuchó la orden de una tercera persona:&lt;br /&gt;-¡Alto!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comisario con jurisdicción en la zona dispuso que se reforzara la vigilancia. El abusador del oeste seguramente volvería a hacer de las suyas, por eso en algunas esquinas de ese barrio había apostados policías, a la expectativa para desbaratar cualquier tipo de acción sospechosa.&lt;br /&gt;Uno de esos agentes era Pedro Gómez, se había incorporado como suboficial de la fuerza sin mucha convicción. Su novia había quedado embarazada, y él, un desocupado sin estudios secundarios, no había tenido otra opción que ésa. Así que ahí estaba, custodiando una calle, esperando que no sucediera nada raro para poder volver a su casa. Por aquellos días, la ola de delincuencia se estaba llevando a varios camaradas. Para él, y los otros también, regresar al hogar y reencontrarse con su familia era un milagro que celebraba a diario.&lt;br /&gt;La noche transcurría, por suerte para Pedro, sin ningún sobresalto, cuando vio que se acercaba una mujer. Luego vio a un hombre. Pedro permaneció en su lugar contemplando la escena. El hombre se abalanzó sobre la mujer. El suboficial se sorprendió, pero, al escuchar los alaridos de la mujer, desenfundó su arma, se acercó unos pasos y dio una orden:&lt;br /&gt;-¡Alto!&lt;br /&gt;El sujeto masculino se dio a la fuga aprovechando la oscuridad; no le fue difícil llegar a la esquina, doblar y perderse en la noche. La mujer quedó atónita junto al policía que intentaba calmarla. Detrás de las puertas y ventanas, los vecinos eran curiosos testigos que se adivinaban sin dejarse ver, un poco por temor, y otro poco para que luego no los sorprendiera una maldita citación judicial que les hiciera perder una jornada de trabajo, con la angustiante situación económica que se vivía por esos días, cuando no el empleo mismo, para quienes estuvieran con un trabajo temporal.&lt;br /&gt;Cuando Néstor dobló en la esquina sentía palpitaciones en todo el cuerpo. El corazón le latía a una velocidad inconmensurable. Caminaba rápido pero sin correr. Aunque quería alejarse lo más pronto posible del lugar de la escena, prefería hacerlo a media marcha para no llamar la atención. Al llegar a la otra esquina, cruzó a la vereda de en frente, y luego dobló para tomar la calle paralela a la del hecho. Lo hizo describiendo una línea diagonal, y mirando hacia todas las direcciones. Ahora Néstor ya se sentía un poco mas aliviado. El aire llenaba sus pulmones. El corazón se serenaba, y hasta se permitía mirar al cielo y sentirse libre al abrigo de la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer le dijo al policía que no se preocupe, y que mejor se iba porque en su casa el marido estaría esperándola. El policía le respondió que si eso quería, no había ningún problema; después de todo el agresor se había fugado, y no quedaba mucho más por hacer. La mujer continuó su camino, Pedro Gómez, suboficial de policía, le miró el trasero, entonces, a medida que ella se alejaba, él se sintió con un problema menos, libre al abrigo de la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Néstor volvió a salir a la avenida. El frío lo había reanimado. Llevaba un paso veloz y estaba mentalmente ensimismado. Cruzó una de las calles transversales que cortaban la avenida. Al llegar casi a la mitad, un auto pequeño de tres puertas dobló a toda velocidad, el dio dos pasos atrás justo a tiempo; luego miró el semáforo frente a sí, una diminuta figura humana iluminada en color rojo le indicaba que se detenga; volvió a subir al cordón y miró el otro semáforo, el de la avenida, era de giro, con una flecha iluminada en verde, esperó a que pasaran uno, dos y tres autos delante de él, hasta que la figura humana frente a él ya no era roja sino blanca, entonces sí, cruzó la calle y reanudó su camino. Más adelante, al pasar frente a un bar, entró por un trago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis estaba en el sillón del living, con el control remoto en su mano derecha pasaba distraídamente todos los canales, tenía la mente en otra parte. Esa noche había luna llena, lo invadía una lujuriosa necesidad de sangre; el impulso se hacía incontrolable. Sonó el timbre. Se levantó para abrir y preguntó:&lt;br /&gt;-¿Quién es?&lt;br /&gt;-Soy yo: Claudia.&lt;br /&gt;-Hola. ¿Qué te pasa? Estás agitada.&lt;br /&gt;-Me quisieron asaltar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad ella había notado que las intenciones del hombre que se le abalanzó encima eran otras, pero prefería darle esa versión a su marido.&lt;br /&gt;-¿En qué lugar?&lt;br /&gt;-Aquí a tres cuadras, al bajar del colectivo. No fue nada -Dijo ella tratando de minimizar el hecho.- Voy a preparar la cena -Acotó para terminar con el tema.&lt;br /&gt;-Por mí no te molestés, voy a salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena era una chica de dieciséis años; su familia, de clase media-baja. Se crió en el “Fuerte Apache”, aunque ella siempre prefirió referirse a su barrio con el nombre oficial de Barrio Ejercito de Los Andes. Su novio también era del mismo barrio. Estuvieron saliendo cinco meses hasta que ella quedó embarazada. Cuando el supo la noticia se enroló en la policía, se casaron y alquilaron un departamento tipo casa en Ciudadela. Ahora, se estaba haciendo la hora en que su esposo llegaba a casa, cuando se percató de que no había gaseosa; así que decidió salir a comprar una. Le daba un poco de miedo salir sola tan tarde, pero el centro comercial no estaba lejos de su casa. Iba con un paso apresurado recorriendo el trayecto hacia el comercio, hasta que notó una perdida de sangre, nada de otro mundo, pero el asunto la preocupaba por temor a perder el embarazo. Entró rápidamente al centro comercial, tomó la gaseosa en sus manos, un paquete de apósitos femeninos, pasó por la caja y salió nuevamente afuera. En el estacionamiento del lugar un hombre la vio y comenzó a seguirla, sin acercarse demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche Luis volvió otra vez al centro comercial de Ciudadela, cuando llegó ya era casi la hora en que cierran. Dejó el auto en el estacionamiento y justo en el momento que estaba echándole llave a la puerta, su particular instinto se despertó. Su vista se clavó en una adolescente que salía del supermercado, con una bolsa en la mano. Luis decidió seguir a la joven sigilósamente para no llamar la atención. Cuando Lorena estuvo de vuelta frente a su casa y sacó la llave, el hombre que la seguía se acercó más, sacó una navaja, se la colocó en el cuello a ella y la obligó a dejarlo ingresar al interior de la vivienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El suboficial Gómez llegó a la puerta de su casa después de cumplir la guardia, tocó timbre y esperó a que su esposa le abriera. Al no obtener respuesta le gritó por la ventana:&lt;br /&gt;-¡Lorena, abrime, soy yo...!&lt;br /&gt;Nadie contestó. Buscó la llave en el bolsillo y abrió la puerta. En el interior del hogar la volvió a llamar:&lt;br /&gt;-Lorena. ¿Dónde estas? -Dijo él.&lt;br /&gt;-En la pieza. ¡Ayudame! -Respondió ella con un grito ahogado.&lt;br /&gt;Pedro se dirigió a la pieza; dentro de la misma su mujer ya casi desnuda, estaba sobre la cama. Luis lo estaba esperando con la navaja en la mano. Lorena al ver a su esposo le avisó:&lt;br /&gt;-¡Cuidado! Tiene una navaja.&lt;br /&gt;Pedro sacó su arma reglamentaria y le disparó. Casi al mismo tiempo preguntó:&lt;br /&gt;-¿De dónde salió este tipo?&lt;br /&gt;-Me atacó cuando estaba abriendo la puerta, venía del súper y...&lt;br /&gt;-Está bien, no te preocupés. ¿Estás bien?&lt;br /&gt;-Creo que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis yacía en un charco de sangre. Ahora tenía todo un charco de sangre para él, pero no mucho tiempo para disfrutarla. Su respiración era dificultosa, de su tórax seguía saliendo sangre a borbotones. Con el último aliento estiró su mano izquierda, se aferró a la pata de la cama y tras unas convulsiones murió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro día, la prensa se ocupó del tema: “el abusador del oeste abatido por un policía”. Los medios sensacionalistas volvieron a dedicar dos páginas y varias horas de TV al tema. En algún lugar de la ciudad, Néstor se enteró de la noticia, y sólo después de verificar que su incidente no había trascendido, se sintió aliviado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/13958222-406749196362488918?l=letrasdehorror.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/feeds/406749196362488918/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=13958222&amp;postID=406749196362488918' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/406749196362488918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/13958222/posts/default/406749196362488918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://letrasdehorror.blogspot.com/2007/06/el-abusador-del-oeste-luciano-doti-fue.html' title=''/><author><name>Luciano Doti</name><uri>http://www.blogger.com/profile/17216284931451573215</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp0.blogger.com/_POla41R9DSg/SBNyBeGqYnI/AAAAAAAAAAM/j9ZxVGA8GxA/S220/luc.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
