sábado, mayo 21, 2016

#Twitteratura 400

por Luciano Doti


Microrrelatos escritos para el concurso #Twitteratura400 de la 42a Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, en honor a los 400 años de los fallecimientos de Don Miguel de Cervantes Saavedra y de Sir William Shakespeare. 

Éste resultó finalista, y fue leído en la Jornada de Microficción:

Cuando propuso molinos de viento para obtener energía eólica, le dijeron que la suya era una idea quijotesca.



Éstos participaron:


Las obras de Shakespeare se mezclaron en su escritorio, y al ver el amor de Julieta por Romeo, Otelo se sintió celoso.

Él era romántico como Romeo, pero celoso como Otelo. Por eso la mató. 


Éste  quedó afuera porque sólo se podía enviar tres:

Tuitear o no tuitear. ¿Quién tuitearía pudiendo no hacerlo? Sólo el miedo a estar desconectados nos hace tuitear como cobardes.

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sábado, enero 16, 2016

La mano



por Luciano Doti

A ella le gustaban las manos del pianista, sus dedos prolijamente cuidados y llenos de virtuosismo sobre las teclas del piano.
Cuando él enfermó, temió quedarse sin ellas; para entonces esas manos también le proporcionaban placer cada vez que contactaban con sus partes más íntimas.
Encontró un embalsamador que le pudo resolver ese problema y el de la caja de seguridad en Suiza, de la cual el pianista jamás le había confiado la clave, pero sabía que era posible abrirla con una huella dactilar.

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viernes, enero 01, 2016

La tanga

por Luciano Doti


Con él hacía tiempo que no usaba ropa interior tan pequeña. El erotismo era un recuerdo lejano.
Ese día recibió la visita de cierto amigo especial que conoció en una red social. Luego, cuando se marchó, quedó tan absorta en sus pensamientos que no oyó el auto del padre de su hijo ahora él era sólo eso.
Sí percibió sus pasos acercándose a la puerta de la habitación, y apenas tuvo tiempo de arrojar por la ventana esa prenda que hubiera despertado sospechas.

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jueves, julio 16, 2015

Microficciones #PGA140



por Luciano Doti

Emprendió el viaje con la ilusión de llegar a destino; sin saber que su destino era que nunca llegaría. 

Su perra, la de su infancia, lo esperaba al otro lado. Los familiares lo rodeaban desahuciados. Él ansiaba volver a abrazarla. 

Pagó en ventanilla. Iba a mandar un mensaje y se percató de que ya no tenía crédito. Fue a un kiosco; pagó. Vivir pagando. 

Jehová se emborrachaba con hidromiel cada vez que visitaba Escandinavia; para que no lo reconozcan, se hacía llamar Odín. 

Ella caminaba junto a su marido y él la vio. Sus miradas se encontraron durante un segundo eterno. Fingieron que no había pasado nada. 

Él se recreó en la belleza de ella. Luego se dio cuenta de que tenía acompañante, y mirándolo pensó: “¡qué bien quedaría con cuernos!”.

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí; pero se había encogido, tenía plumas y piaba. 

El futbolista bebió de más y se quedó dormido; la tortuga que tenía como mascota aprovechó para escaparse. 

Volveré y seré bidones, dijo la lavandina. 

La dama, cuyo nombre era Juana, bebió cinco litros de vino. 

Bebió alcohol en exceso para aplacar las penas de su corazón. “¿Y yo qué culpa tengo?”, pensó el hígado. 

La noche cayó sobre la tarde, la cual yacía sobre la mañana. El día se enfiestó con las tres.

“Más inútil que teta de monja”, dijo él. “Eso es lo que vos creés”, pensó el obispo, libidinoso. 

“¿Para qué un cenicero si no querés que fume?”, preguntó su pareja. “Por las dudas”, respondió Susana, la ex de Huberto. 

—¿Quién ahogó a la oveja?
—Fuenteovejuna.

Tras la catalepsia, el supuesto muerto vio a su esposa vestida denegro y tomó viagra para poseerla. Su corazón no resistió y murió. 

—Martín Fierro, te buscamos por matar a un moreno.
—Pero yo me llamo Martín, y me dicen “fiero” por lo feo. No soy Fierro, sargento.

Microficciones participantes en el concurso Premio Grupo Alejandría en 140 caractéres, a través de la red social Twitter. Junio 2015.

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sábado, mayo 16, 2015

Microficción41

por Luciano Doti



“41: el borracho”. “No, señor. Es el 14”. “Disculpe. Es que para mí vermú con fernet o fernet con vermú es lo mismo”. 
  

Tarea para el hogar: Escribir 100 veces “no debo”. Llegó a 41. El revolver cerca. Lo tomó. La letra con sangre entra. 


Nunca antes había tomado el 41. Esperándolo, apareció una joven pasajera que le hizo olvidar que estaba cerca de los 40.
 

Microficciones participantes en el certamen #Microficción41 de la 41a Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2015, por Twitter.


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